Noticias / EL REGIMEN DEBE 406 MDD A LOS AUTOPARTISTAS VENEZOLANOS

“Las empresas se están apagando poco a poco”

Fuente: GUIA DEL MOTOR/ Roberto Deniz, Konzapata.com 

 

La deuda de los fabricantes de autopartes y repuestos con sus proveedores en el exterior por concepto de importaciones no liquidadas asciende a 406 millones de dólares (mdd), de acuerdo a los datos de la Cámara Venezolana de Fabricantes de Autopartes (Favenpa).

“No hay Cencoex, no hay subasta Sicad, no hay Simadi, tenemos una deuda de 406 millones de dólares con dos años.  Es alta e impide que los industriales puedan buscar suministro de materia prima importada por su cuenta”, aseveró Omar Bautista, Presidente Ejecutivo de Favenpa.

El directivo también señaló que las promesas de asignaciones de divisas realizadas por el año pasado por el entonces Ministro de Transporte Terrestre, Haiman El Troudi, tampoco se cumplieron.

Detalló que en el caso de la subasta del Sicad realizada para el sector de autopartes, las empresas afiliadas a Favenpa fueron adjudicadas con 139,7 millones de dólares, pero de ese total apenas fueron liquidados 48,4%, es decir, sólo el 35% de lo previsto y ofrecido inicialmente.

Algo similar ocurrió con el proyecto que también ofreció El Troudi para la importación de repuestos con recursos provenientes del Fondo Chino. “Inicialmente estaba prevista para recibir los requerimientos de casi un año, al final se adjudicó para tres meses y la adjudicación fue reducida a un 30%. (…) El monto inicial era como 300 millones de dólares, se aprobaron 100 millones y un 30% de eso se liquidó”, afirmó el Presidente Ejecutivo de Favenpa.

En picada

El sector de autopartes trabaja al 30% de su capacidad, de acuerdo a los datos de Favenpa.  

Omar Bautista apuntó que en el 2015 la actividad de los fabricantes de autopartes retrocedió 18% con respecto al 2014 y hasta 43% en comparación al 2013. “Comenzamos el año pasado con un nivel de operatividad de 50% y terminamos en diciembre con 30%, o sea, cada mes se iba consumiendo la materia prima y las empresas bajando los ritmos de producción para poder estirar la materia prima”, explicó Bautista.