Noticias / El negocio de los carros Chery Venezuela también rodó con los PanamaPapers

A pesar de haber sido anunciado como un proyecto conjunto entre el Gobierno y una empresa privada, la filtración de los documentos de la empresa panameña Mossack Fonseca reveló que el ensamblaje de carros Chery Venezuela obedece a los intereses del grupo Yammine.

Con un clan familiar que encabeza el negocio, Sarkis Mohsen Yammine Leunkara, Antonio José Yammine Saade y Mohsen Yammine Saade son quienes controlan las operaciones de la compañía en el país. Así lo señala un reportaje de investigación firmado por el periodista Roberto Deniz.

Fue en agosto de 2011 cuando el presidente Hugo Chávez anunció que “una empresa privada se mostró dispuesta a trabajar con el Gobierno venezolano” y con la compañía chinaChery. A partir de ese momento, se inauguró en Tejerías la ensambladora, que más que estar bajo el control de una empresas mixta, obedecía a los intereses del grupo Yammine. El clan familiar ya había participado anteriormente en el proyecto de vehículos multipropósitosTiuna, de las Fuerzas Armadas.

Un entramado financiero fue lo que develaron las investigaciones de los Papeles de Panamá, cuya primera pieza fue Corporación Automotriz Z.G.T. en Venezuela. A esta se sumaría una compañía en Hong KongICA International Automobiles Limited, cuyo único accionista era Chery Andean & Caribbean, registrada en Panamá. Detrás de la cadena, los únicos beneficiarios de todas estas empresas era la misma familia.

De acuerdo con el reportaje, los inversionistas se hicieron construir empresas “en paraísos fiscales como Hong Kong, Panamá y las Islas Seychelles” para que se perdiera el rastro de sus verdaderos dueños.

En el trabajo periodístico, Deniz señala que el entramado de empresas sirve como “un rosario de peajes” en donde se van recogiendo comisiones en dólares. “Anualmente ICA International Automobiles Limited (la empresa de los Yammine en Hong Kong) debe cancelar un porcentaje de lo que ingresa a Chery Andean & Caribbean (la empresa de los Yammine en Panamá), en su condición de accionista, así como también pagar por conceptos como el de comisión, garantía de los carros, transferencia tecnológica y asistencia técnica”, señala el reportaje.

De esta forma, la compañía en Hong Kong actuaba como un intermediaron entre la empresa asiática en Venezuela y su casa matriz en China. Sin embargo, el periodista apunta que estas transacciones sucedieron a pesar de ser “una operación que funciona con el esquema del Fondo Chino, en el que habitualmente el Gobierno cancela directamente al proveedor en China por la mercancía“.

Unos 125 millones de dólares son lo que pagó ICA International Automobiles a Chery Andean & Caribbean por ser un accionista, según señalan los reportes financieros referidos en el reportaje entre 2011 y 2014. Por otro tipo de conceptos, como comisión y garantía, la primera empresa sumó pagos a la segunda de otros 70 millones de dólares.

En el documento filtrado de Mossack Fonseca también se señala que “ICA International Automobiles Limited acuerda pagar una comisión a Chery Andean & Caribbean por cada vehículo vendido de acuerdo a un programa de tarifas establecido por ambas partes”.

Lea el reportaje completo Los carros Chery son un negocio redondo para la familia Yammine.